25/2/18

Star Wars: The Last Jedi, “This is not going to go the way you think!”

Rios de tinta (en el sentido figurado) ya han corrido alrededor de esta peculiar película. Y cuando digo peculiar, lo digo en el más amplio concepto en que se la pueda englobar.


En un tiempo en el que todo el mundo tiene opinión sobre todo, y además se tienen los medios para expresar, compartir, atacar, discutir incluso hasta el hartazgo sin siquiera mirarse la cara, poner a Star Wars: The Last Jedi al alcance, fue dar en plato servido una de las más inusuales batallas virtuales que puedan haberse generado entre bandos de varios tipos bien diferenciados unos de otros, algunas mas oscuros, otros místicos y también los hay extremistas y en el medio de esta ensalada warsie habemus los “grises”, que tenemos una visión emotiva sin dejar de interpretar, o expresar e incluso disfrutar lo que otros no disfrutan por dejarse llevar por elucubraciones mentales.

Si hay algo que aprendí con este Episodio VIII, es que le llegó el momento a la saga de reinventarse, de reordenar la casa y prepararse para una nueva etapa. Admito que soy de la idea de que SW debió quedarse así como estaba, como un ente intocable, tan lejana como la galaxia ficticia donde se gesta, un elemento sentimental guardado allí en la cajita de mis recuerdos al cual recurrir cada tanto, pero desde que el Insaciable Ratón tomó riendas del Imperio, lo mínimo que se espera es material a la altura y que tenga algo del “charme” del material original, con todo y ewoks!


Aquí es donde se inician las profundas divisiones entre las facciones del fandom, están los que opinan que el Ep VII fue una copia del Ep IV, y en ese mismo orden, están lo que dicen que el EP VIII es completamente opuesta a todas las demás, y la tachan de incongruente, inconsistente y con “all the grace of a drunk ewok” y al parecer muchos no desean aceptar que los clásicos personajes no son eternos, y en allí radica uno de los mayores pecados - segun ellos - de esta nueva fase.



Yo opino todo lo contrario: esta habilidad de equilibrar lo clásico con lo nuevo es lo que hace tan interesante a esta nueva etapa (siempre guardándome mi pensamiento expresado dos párrafos atrás). Por supuesto nada está enmarcado en un aura de perfección y se nota la incidencia de las decisiones corporativas en elementos casi superfluos. Por eso es que - y ya hablando puntualmente de The Last Jedi - este nuevo capitulo me resulta el más innovador, y totalmente diferente a las demás, los giros en el argumento que destrozaron más de una fan theory (que solo hacían que los nuevos personajes estuvieran eternamente ligados a sus predecesores) y una completamente nueva manera de presentar el concepto de la Fuerza (mucho más activa que mística) le dan esa originalidad que puede que haya carecido el episodio anterior.

(desde aqui moderados spoilers)


Cierto, hay huecos argumentales, personajes desperdiciados (esa eres tu Phasma!), personajes innecesarios (casi casi me aborrecen los porgs y odie la “leche verde” puaj!), algunos puntos que pueden desarrollarse mejor, pero la sola confrontación entre el team Kylo y Rey - que al final no es lo que parece - contra los pretorianos de Snoke a la par del espectacular y doloroso sacrificio de la ViceAlmirante Holdo.... indescriptible.

“Las cosas no serán como tu piensas” Luke Skywalker lo dijo y entregó su posta (antes que la mismísima Leia!), más humano y más poderoso que nunca, y es la mejor manera de resumir la que sin duda es la película de StarWars que menos parece StarWars... sin dejar de serlo. Estas son las contradicciones que nos mantienen en vilo en un universo que aun tiene para rato.


30/1/18

La mano en el terremoto

(domingo 28/01/2018)

"Un día normal, en ese ambiente blanco y monótono que se come las horas y minutos de la rutina diaria. Un día mas en la vorágine ensordecedora del silencio laboral donde la mente reclama pero la boca se contiene. 

El escritorio, el  ordenado universo donde un ente inteligente vive atrapado entre los planes de otros y los objetivos ajenos y que a gritos pide escapar, se levanta con una torre de defensa, como la ultima trinchera, como el último bastión de la cordura que amenaza con desaparecer. Ese era su puesto de comando y allí transcurrían sus horas.

El primer indicio se dio cuando el portarretrato de familia idílica cayo al suelo con un inusitado estruendo a pesar del piso alfombrado. Todas las cabezas se levantaron por sobre el horizonte laboral. La paredes tronaron y los vidrios temblaron con el sonido metálico de estructuras parlantes que lloran al romperse. Gritos. Pánico. Mujeres se enredan en sus zapatos de marca al correr. Hombres valientes que lloran. Negocios que se pierden. Nada es importante cuando la vida pende de un hilo, o como en este caso, de una viga en el piso de 16. 

Tirada en el suelo no sabia que hacer. Abrazada a la eterna cartera ella se guarda sus secretos y espera el momento del caer al vacío como había sucedido con la delgada silueta que la miró con ojos desorbitados antes de hundirse en la grieta del suelo. El temblor seguía. Otros a su alrededor caían en agujeros especialmente dibujados en el suelo para tragarlos con todo y escritorios, y ella esperaba su turno para su caída libre. Esperaba morir rápido. Rogaba estar inconsciente para no tener que sufrir ser desmembrada por los puntiagudos restos que golpearían su cuerpo al llegar abajo. Cerró sus ojos, sin soltar su bolso y se resignó a esperar. En un ademán involuntario levantó en brazo buscando un agarre, un ultimo vestigio de esperanza, cuando una blanca y poderosa mano la sostuvo segundos antes de que la grieta se abriera bajo ella:

"Agarrate fuerte. No te caigas." fue la imperiosa orden de una voz fuerte pero a la vez sorprendentemente delicada.

Ella levantó la vista y quizá nublada por las lágrimas no podía distinguir las formas de esa alta silueta que la sostenía en el borde. Era un ángel? Era un milagro? Era la materialización de un deseo profundo? Nunca lo sabrá.

En el momento se despertó y el terremoto había desaparecido. Todo fue un sueño. Pero ella se sintió muy bien."


14/1/18

MARAVILLOSA MUJER

(junio 2017)
Como mencionaba en un post anterior a un amigo me resultaba un poco difícil generar algún tipo de comentario decente, que no caiga en la linea del fangirlismo que me causó haber visto Wonder Woman, pero creo que es importante extraer de toda esa expresión lo mejor y trasladar a una opinión colaborativa con las millones de opiniones que ha generado este film y que mayormente coinciden en esta frase: es el film de superhéroes que el mundo necesitaba.

No significa que sea perfecta, porque no lo es, pero se nota que hay “corazón” en el proyecto, y se siguió una linea clara y objetiva en la ejecución, y eso se percibe a todas luces en el producto final.
Para evitar tener una opinión sesgada (porque soy mas del MCU), volví a ver las tres propuestas de DCEU anteriores (Man of Steel, BatmanVsSuperman y Suicide Squad) a fin entender cual es el objetivo que las puede guiar para que sus personajes se unan en la próxima Justice League y.... desgraciadamente no tienen ese hilo conductor (salvo BVS en partes) que si generó Marvel con la inolvidable presencia de Nick Fury en la escena de postcreditos de Iron Man (2008) sentando las bases para The Avengers.
Pero ahora llegó el momento de hacer borrón y cuenta nueva, y tomar los puntos buenos de todo lo realizado y construir un escenario donde estos personajes puedan brillar en conjunto. Y menciono esto desde el punto de vista de una espectadora normal, no desde el punto de un acérrimo nerdfan de comics, que sintió el castillo de arena de sus expectativas desplomarse ante la infame escena de “Martha” en BVS.
Y donde entra Diana de Temiscyra en este Universo desordenado pero lleno de buenas intenciones? Arremete con elementos inusuales: frescura, color, sentimiento, siempre dejando en claro que con toda la frescura del mundo tampoco evita que se puede alzar un tanque y tirárselo encima a alguien.
Por momentos, la inocencia de Diana raya lo cómico, pero la ejecución de esa inocencia por parte de la impecable Gal Gadot la hace creíble; el espectador realmente comparte esa obstinada convicción por parte de Diana de que el mundo puede ser salvado y que ella esta dispuesta a terminar ese trabajo, a pesar de que la dura realidad es completamente distinta a su creencia (algo que sucede a menudo con todos nosotros cuando nuestros objetivos chocan con la realidad) y desde Steve Trevor y sus compañeros de campaña, hasta nosotros al otro lado de la pantalla nos sentimos comprometidos en apoyarla, porque realmente deseamos en serio que las guerras pudiesen terminar de la forma en la que Diana cree.
Esto es lo notable de esta película, a pesar de contar con algunas de las escenas de lucha coreografiadas más espectaculares desde Héctor y Aquiles en Troya (2004) y el típico “momento de destrucción a gran escala con momentos en donde el héroe principal tiene un momento onírico” en CGI cuestionable en el tercer acto marca película DC, se invierte tiempo desarrollando personajes: vemos como se va construyendo el “link” entre Diana y Steve (Chris Pine es el “dude in distress” perfecto y la química que tiene con Gal Gadot es genial), el lazo familiar con Hypolita y Antíope (las fenomenales Connie Nielsen y Robin Wright), sabemos como se sienten los integrantes de ese variopinto grupo de soldados que les acompañan en las trincheras y sabemos el porqué del villano principal Ares (y si hubiésemos vivido en otra época hubiera sido una fenomenal sorpresa porque se nota que en el guión la idea era que sea un tremendo twist).
A medida que escribo me salen mas y mas momentos que quisiera mencionar y si me emociono contaré toda la historia por lo que creo que no hay nada mas que decir, salvo cerrar con el comentario de un critico que resume el pensamiento general: “(Wonder Woman) es un film inteligente, ágil y satisfactorio en todos los sentidos en que las cintas de superhéroes deberian serlo. Que deliciosamente irónico es que un género donde los hombres parecen tener toda la diversión, una heroína femenina y una directora enseñen a los hombres como se hace.”

Case Closed. Véanla YA. #WonderWoman
Puntuación personal: 9/10


BBC Sherlock, the final season?

(escrito en enero 2017)

El título puede que suene algo melodramático pero con ello solo sigo el ritmo de lo que fue esta cuarta temporada de #Sherlock, la cual, de manera muy personal es... como decirlo, no floja, sino que dió la impresión de salirse de su estilo detectivesco para caer en un laberinto por momentos innecesarios, que desviaron la atención de lo que realmente es el alma de la serie.

Desde aquí SPOILERS obviamente, dado que es la única manera de establecer el punto al cual quiero llegar.

La primera temporada fue el experimento, que dio en el ojo con la audiencia, elevó a la estratosfera a sus estrellas (claro ejemplo es como Marvel reacomodó la filmación de Doctor Strange a los compromisos teatrales de Benedict Cumberbatch para tenerlo en el papel) y creó un fandom que es tan fiel como terrorífico. La segunda temporada es perfecta desde el inicio hasta el final (Irene Adler dejó su marca y aun se la recuerda tanto en la tercera temporada y tiene una mención fabulosa en la cuarta dejando claro que siempre está en la mente de Sherlock), la tercera le sigue pero empieza a pisar terreno mas íntimo, ahonda en historias personales desviándose un poco de la temática detectivesca, cosa que sucede de lleno en la cuarta temporada.

Cuando terminé de ver los tres capítulos (de la cuarta temporada), me quedé pensando: que pasó con las habilidades deductivas de Sherlock? o sea, están allí, pero se vieron opacadas por enredos familiares y personales (tanto suyos como los de Watson, que fueron bastante trágicos), que metieron a los personajes en un literal laberinto de manipulación de una psicópata que fue capaz de tener el control de toda una prisión para criminales especiales (posiblemente donde estuvo el propio Moriarty si nos remitimos a los hechos de la temporada dos) por tantos años dejando al super cuidadoso Mycroft como un completo idiota. (valga la aclaración que la psicópata no es otra que la secreta hermana Holmes, Euros. Pongámoslo asi: tiene la brillante mente deductiva de Sherlock, la capacidad sistemática de Mycroft pero todo eso elevado a la “siniestra” potencia, en la cabeza de una mujer que pasó encerrada toda su vida, y que es, por supuesto, totalmente fuera del canon).

“The Six Tatchers”, si bien tuvo hints de casos clásicos fue el cierre de la aparición de Mary Watson (Amanda Abbington estuvo brillante), y tuvo un desenlace inesperado, y personalmente es el capitulo que mas me gustó. El segundo, “The Lying Detective”, (el cual tenia la gran esperanza de que sea el mejor, dado que basa en mi historia favorita de Conan Doyle “El detective moribundo”) volvió a mostrarnos a Sherlock metido en su adicción a las drogas a un nivel más delicado, pero ya repetitivo - lo vimos en esa faceta en “His Last Vow” de la temporada anterior - e incluyó al personaje de Culverton Smith (Toby Jones) un villano con verdadero potencial, pero que le faltó hablar menos y actuar más, aunque el episodio tiene un acto final que suma muchísimos puntos gracias a la suprema actuación de Martin Freeman. El tercer episodio, “The Final Problem”, es el que me “da ocupado”: todavía no puedo determinar si me gustó o no, porque a nivel visual es fenomenal, el acting es fabuloso - especialmente Sian Brooke que interpreta a las múltiples personalidades de Euros Holmes - tiene montones de referencias de historias originales (el Ritual Musgrave mayormente), pero se adentra en un enrevesado argumento que no termina de cerrar del todo. Me dejó ese sabor que sentí al ver la última de Bond, Spectre, donde el villano después de presentarse como el mas malo de todos, resultó ser un resentido emocional.

Creo que a Sherlock como serie le llegó el pico de madurez, donde buscando originalidad se tiende a sacrificar la esencia que lo hacia especial, y se comete el mismo pecado de las segundas y terceras temporadas (hello Daredevil), que sin dejar de ser buenas, ya caen en argumentos de relleno.

El resumen final del tercer capítulo, con la voz en off de Mary Watson, dejó un cierre tan definitivo que los fans tememos que realmente lo sea para la serie. Aun no se tiene aparente decisión de seguir o no, pero en un comentario aquí, otro comentario alla, se percibe la “idea” en el aire. Puedo estar equivocada, pero si sucede, por más que realmente los extrañe, siempre podré ver a mis “Baker Street Boys” brillar.....en la fenomenal Scandal in Belgravia.


“Truth is rarely pure and never simple” Mycroft Holmes parafraseando a Oscar Wilde. 

13/11/16

EL VIAJE PSICODELICO DEL DOCTOR STRANGE


En un año que se perfilaba competitivo y difícil en el eterno enfrentamiento MCU-DCCU, a medida que va cerrándose el año ya sabemos quién se lleva el premio, y aunque hayan los detractores, Marvel lo hizo de nuevo.

Si con Captain America: Civil War, se generó la fractura de Los Avengers, (y desde la FOX: Deadpool nos demostró que le importa un c….. la vida, y Apocalypse tuvo un encontronazo con Dark Phoenix) con Doctor Strange  las cosas se ponen, a falta de una mejor palabra, más extrañas que nunca. 

Si con las películas anteriores Marvel había explorado conceptos de extraterrestres, limitaciones gubernamentales, experimentos científicos, este nuevo filme, dirigido por Scott Derrickson (especializado en el cine de horror mayormente), busca presentarnos un mundo más místico, en donde la magia y la manipulación de la realidad son cosa de todos los días.

(Como se conecta este mundo psicodélico al mundo de Los Avengers? Es el gran dilema que los hermanos Russo deberán resolver para Avengers: Infinity War…y esto será lindo de ver…)

El mismísimo Sherlock Holmes, Benedict Cumberbatch se viste la Capa de Levitación e interpreta al doctor Stephen Strange, adornándole con la arrogancia e inteligencia que resaltan en los personajes que suele interpretar, ayudado por una caracterización  que es uno de los mejores traspasos del comic a la realidad. (meses atrás, en plena producción se había confirmado que el personaje llevaría su traje como del comic – con capa y todo -  y esto pudo haber sido riesgoso a la hora de la ejecución)


 Lo secundan un cast impecable: Rachel McAdams, como la colega Christine Palmer (a quien le faltó tiempo y momentos para brillar), Tilda Swinton, con la Ancestral (que casi se roba el espacio de Strange con su tranquila y correcta interpretación), Chiwetel Ejiofor, como el Baron Mordo (y posible futuro villano), y Mads Mikkelsen, como Kaecilius. Nota especial para Benedict Wong, como Wong (el badass bibliotecario guardián)

El argumento es la típica plantilla de una película de origen, marca Marvel: el personaje principal, rico, egoísta y arrogante, se topa en una situación – pérdida total del uso de sus manos en un accidente automovilístico -  que le llevan a repensar su estilo de vida, solo que en lugar de hacerlo en una cueva (como Tony Stark), lo hace en Nepal y aprende ciertos secretos místicos que para él “no tendrían sentido” si tuviera que seguir en su zona de confort. Con entrenamiento, estudio y prácticas, se va demostrando que el neurocirujano tiene habilidades escondidas para las artes místicas, sumadas a su natural curiosidad que lo llevan incluso a lidiar con secretos y elementos prohibidos.

El aspecto más alto de esta película, es el visual. Tiene la familiaridad de Inception y sus pliegos de realidad, pero ahondando un poco más (diríase que la lucha de Joseph Gordon-Levitt en el pasillo giratorio, tiene su contraparte en el ataque al Sanctum de Nueva York), llevando al espectador en un viaje multidimensional y caleidoscópico que raya lo alucinógeno. Y no es algo malo, ya que es el núcleo mismo del misticismo de Doctor Strange. Solo mirar las alocadas imágenes del comic original para entenderlo.



Otro punto alto es la identidad musical que le otorga el score desarrollado por Michael Giacchino, que si bien tiene toques de StarTrek por ser el mismo compositor, ese riesgo de tomarse el acid trip musical y mezclar cuerdas orientales, influencias de Pink Floyd y elementos barrocos, digamos que suman muchísimo (ej: Go for Baroque). Esto es un ejemplo claro de que no estamos frente una película de superhéroes cualquiera.

El villano, no es el más destacado. Kaecilius fundamenta sus acciones como una suerte de rebelión contra sus maestros y reclama el conocimiento del uso de otras dimensiones (según lo prometido por otro villano mayor) pero no se llega a ahondar en sus convicciones, eso si… es el personaje que detona alguna de las escenas de enfrentamientos más increíbles de la película. (Spoiler: Tomar nota de que esta tibieza no sucede con Mordo, al final del film ya sabemos cual es su orientación y aprendimos a lo largo de su soporte a Strange, que su pensamiento demasiado recto, lo llevan a cambiar de bando y seguro sabremos mas de él mas adelante)

Doctor Strange es una película que logra hacer algo especial y único en lo visual, mejora lo que ya conocemos de Guardians of the Galaxy (la escena con el Orbe) y en Ant-Man (la dimensión subatómica). En lo narrativo hay similitudes con otras películas que hemos visto en los últimos años, pero por primera vez se explora el Multiverso, o esas dimensiones paralelas que existen en el mundo de Los Avengers pero que están fuera de su capacidad, por más poderosos que sean. El enfrentamiento final demuestra que Doctor Strange ha escalado alto en conocimiento y su entrenamiento científico se complementa con su entrenamiento místico al que se suma la convicción de que su vida ya no es la misma de cuando era el arrogante neurocirujano: la imagen de su solitaria silueta recortada contra el Sello de Vishanti (elemento clásico del comic) en el Sanctum de Nueva York, su nuevo hogar, y aferrándose al recuerdo del "tiempo" (reloj) pasado de su vida anterior, es la prueba de ello.

Doctor Strange will return, dice al final de los créditos (después de dos espectaculares escenas post-creditos, y un recordatorio de que se debe manejar con cuidado) y contamos con ello.!!! 



30/8/15

En defensa de los Cuatro Fantásticos...

Si hay un título que en los últimos días se ha convertido en el hazmerreír en el mundo, ese es el de Los 4 Fantásticos, uno de los equipos de supers más antiguos de Marvel, y que por una de esas cosas de la vida no llega nunca a repuntar más allá del resultado de pasable a mediocre, en términos cinematográficos.

Ese label se le pegó en la frente a Los 4 Fantásticos del 2015, una producción que cuenta con un equipo prometedor de jóvenes estrellas,una idea argumental inicialmente sólida (la línea de los Ultimates FantasticFour de inicios del 2000, un reboot del comic donde no solo modifican la edad de la familia, sino que también se modifican los orígenes de sus poderes) y una oportunidad brillante de resarcir los errores de las anteriores.


El resultado: una guerra mediática entre el director (el novato Josh Trank) y el estudio (FOX). Los artículos negativos sobre las historias de la producción hablan de las juergas e irresponsabilidades de Trank, un casi intercambio de golpes con el de por si egocéntrico Miles Teller(Reed Richards) y una intervención del estudio recortando presupuesto,reescribiendo guiones, cambiando el personal y editando el material final llevando a Trank al borde de la histeria (según un tweet la versión final estrenada no fue su versión). O sea, si nos ponemos a sumar dos mas dos, si las cosas fueron asi desde el comienzo, el resultado está a la vista: una película vacía, demasiado plana, personajes desaprovechados (Hello Sue!) y sin cameo de Stan Lee!!! en la que un par de ojos medianamente amaestrados con algo de cine puede notar los errores de edición y la diferencia de tono entre las partes.

(desde aqui spoilers)

Pero no todo es tristeza para los cuatro amigos, porque hay elementos que rescato y que quiero destacar: al ser una película de orígenes,la importancia de ver la evolución de como este grupo de superhéroes aprende a manejar sus dones siempre es interesante (a mi me gustan mucho los orígenes), y en este caso, los jóvenes lo aprendieron en carne viva, literalmente, y no fue que se recuperaron en un hospital de Aspen como la versión del 2004, sino que fueron sometidos a confinamiento y manipulación del gobierno como ratones de laboratorio.

En pantalla, no es necesariamente un momento divertido ver a Johnny en llamas, como un cuerpo calcinado tirado en un rincón, mientras Reed  trata de ayudar a esa mole de piedras que pide ayuda, antes de notarse a si mismo deforme, sangrante y estirado. (se ven vistazos del talento de Miles Teller en estos momentos, en los que le rebajó el aburrimiento). Esta escena en particular es un hito a tener en cuenta.

En ningún punto vemos los icónicos trajes azules, sino que vemos que cada uno de ellos lleva un traje especial adecuado a sus poderes o necesidades. El más peculiar es el de Reed, bien “casero” con cables y resortes que evocan la función de extenderse como la hace su cuerpo. Creo que es un gran item, que apela al “realismo” pretendido. Destacamos que La Mole, simplemente no usa traje, asi que su gran trasero está al aire todo el tiempo. (jajaja)

Por otro lado el pobre Víctor Von Doom. Una vez más, al brillante científico egocéntrico se lo presenta sazonado con un amorío fallido que al final tampoco fue bien elaborado. Visualmente, es pobre (en ese sentido, punto para la versión anterior que si se parecía mucho al comic) y no es para nada amenazador como debió ser pero tiene un par de momentos en los que utiliza su nuevo poder adquirido (como un pulso) con bastante efectividad. Tiene un par de líneas muy interesantes (antes del accidente) que hacen referencia a como los verdaderos ejecutores de los grandes adelantos de la humanidad (concretamente hablando del alunizaje) son los que nunca son mencionados y acaban olvidados o en la pobreza, cosa que no deja de tener razón.

En general Fantastic Four es como un electrocardiograma, donde a ciertos picos le contraponen muchos bajos, pero es pasable de ver. Nunca vamos a conocer los pormenores de la producción, (quizá en algunos años a alguien se le ocurra hacer un documental llamado “La maldición de los Cuatro Fantásticos” y puede que sepamos más detalles de ésta y las anteriores y el porqué de sus fracasos) pero la realidad es que mucho tiene que ver el efecto dominó de los reviews negativos,  y eso fue el beso de la muerte para Fantastic Four.

Los fans en las redes lloran porque los derechos retornen a Marvel – como pasó con Spider-Man - para que se tomen cartas en el asunto, pero personalmente ya no creo que sea el momento: la saturación del género de superhéroes está llegando a su pico máximo,y no estoy segura de que la Primera Familia de Marvel, aguante otro fiasco. Dejen por favor a Reed, Sue, Johnny y Ben en paz.

Mi puntuación: 5.5/10

NOTA: un premio al editor del trailer que hizo un trabajo...fantástico. XD

7/6/15

WE DON´T NEED ANOTHER HERO....

Cuando el trailer de MAD MAX: FURY ROAD salió hace como seis meses atrás, no lo tomé muy en serio, es la pura verdad. No sabia que esperar,ya que estamos con tanto remake aquí y allá que para mí era uno más del montón. Cierto, me gustó el trailer, muy logrado, violento y con full adrenalina, pero traté de no emocionarme demasiado, porque ya hemos visto trailers fabulosamente bien hechos que solo anteceden a productos mediocres…pero en fin ahora puedo decir que en esta oportunidad la experiencia fue altamente gratificante!

Soy parte de la generación del Mad Max de Mel Gibson, en su época de carilindo ochentero y peinado batido con mucho spray, donde la violencia que se vertía en las escenas de esta primera trilogía causaba más de un sobresalto, al ritmo de Tina Turner. Me animo a decir que esas famosas persecuciones en el desierto australiano, hoy en dia difícilmente pueden ser superadas, si copiadas a lo loco, pero nunca superadas. Pero 30 años después vemos renacer este universo más vertiginoso que nunca y de la mano de su mismo creador,George Miller, quien tomó a su Loco Max de 1979, con orgullo hasta paternal y respetuoso, y lo acicaló para las nuevas generaciones.

(Algunos Spoilers)

Antes de continuar debo aclarar que comparto un sublime comentario realizado por amigo en especial, en el sentido de que es importante situar a esta película en el “universo Mad Max”, es decir ese universo postapocalíptico donde la existencia, correccion: la supervivencia humana se reduce a correr más rápido antes que te agarren y pelear por tu ración de vida,ya sea en la forma de agua, gasolina, aire o incluso tu propia sangre como sucede en esta versión.

He leído por ahí que sitúan la acción después de The Road Warrior,otro comentario dice que este Max es uno de los Chicos que sobrevivieron en Beyond the Thunderdome pero yo me sumo a la idea – y creo que es la más acertada – de que esta aventura es simplemente una historia mas, sin ser pre o post de nada: un argumento solitario, con su propio climax y su desenlace, en el cual Max es un hilo de soporte, un catalizador de acciones y no necesariamente el protagonista principal, porque (por favor…de pie todos y a resonar los tambores!)… es la impresionante Imperator Furiosa la que aprieta el pedal del acelerador y nos arrastra a nosotros, pobres espectadores, a este torbellino de acción donde nos salpica el sudor, nos llenamos de arena, nos golpean los huesos, todo al son de un potente heavy metal tribal que forma parte de las hordas del villano Inmortan Joe.

Max posiblemente solo quería estar tranquilo, viviendo su vida solitariamente, comiendo lagartijas y peleando con su consciencia, cuando en esas casualidades cinematográficas de la vida, se vio envuelto en un escape organizado por la misma Furiosa, en el orden de liberarse a ella misma y al peculiar harem de este dictador enfermo y deforme que se dedica a procrear,usando los cuerpos de las pocas mujeres perfectas que existen, personificadas por la nieta del mismísimo Elvis, la hija de Lenny Kravitz, una supermodelo…un cast increíble para dar vida a los únicos elementos “delicados” entre tanto hierro, motores y deformidades.

Mantener la atención en un festín visual, como lo es MAD MAX: FURY ROAD no es difícil, porque sencillamente no te da tiempo de comerte otra porción de pororó sin que te sobresaltes en el asiento y más cuando sabemos que hay muchas escenas que ni siquiera tienen CGI! Los coches son de verdad, explotan de verdad, las acrobacias son de verdad, podría hasta decirse que en un 70%todo es real (salvo la tormenta de arena, y por supuesto los backgrounds detrás de los protagonistas para los planos cercanos) y las escenas tranquilas,en las que nadie esta manejando, son como para respirar un poco antes de caer de lleno en esas horas de persecución casi eterna.

Tom Hardy correcto en este Max reloaded, con la actitud tosca, hasta casi simiesca, de hablar poco y hacerlo con gruñidos (y amplios conocimientos hematológicos…debo añadir), Charlize Theron, como la Imperator Furiosa, que les puedo decir, se lleva la película entera, siendo ella la dueña y señora de todo, alta y ruda como una guerrera vikinga y se convierte, en la protagonista no declarada. Un detalle muy geek : el actor que hace de Inmortan Joe, Hugh Keays-Byrne no es nuevo en este universo, ya que en la primera Mad Max, su personaje fue el infame motoqueiro Toecutter.

Aunque sea una película en que todo se reduce a una larga persecución, la película consigue tratar temas interesantes como la ecología (la búsqueda del Lugar Verde, el no volverse “adicto” al agua), y la religión, utilizada en este caso como manipuladora de masas (“Se mi testigo”). Asi que entrar en estos temas, es toda una proeza teniendo en cuenta que en Mad Max casi lo único que ocurre es, fundamentalmente, coches que se persiguen y chocan en planicies desiertas.

Mad Max es el tipo de película que quiero ver otra vez (jaja mi lista es enorme!) y  seguro que si me pongo a analizarmás y conversar con otras personas que ya lo vieron, algo que criticar le vamos a encontrar, pero fue, como dije al principio, una experiencia muy gratificante: una carrera desesperada donde todo explota, ruge y corre bajo el polvo. Y en el medio, Max, que todavía se ha de preguntar si está loco o no, aunque ya sabe que el héroe no es, para eso está la Imperator Furiosa.

21/5/15

LA CENICIENTA, el cuento de hadas de siempre.

Desde el primer segundo del trailer, adiviné que a esta película no podía dejarla pasar. Simple y llanamente porque Cenicienta es la más famosa y exquisita de todas las princesas Disney, hablo de las clásicas, no de las quintecientas princesas que pululan en la actualidad.
Y lo más importante: esta no es una precuela, secuela o versión paralela, o parte 5 o 6, es la Cenicienta que todos (o la mayoria) hemos visto en la infancia: sacada directamente de la versión de 1950, con algunos ajustes, unos retoques, incluso diría importantes mejoras, que la hacen un remake brillante, desde los fuegos artificiales hasta el brillo tornasolado de los inolvidables zapatos de cristal.
En una época en que el feminismo es una de las palabras más prostituidas que existen, debo admitir que sentarme dos horas a ver como una joven sobrevive a base de coraje y dulzura (en lugar de meterle bala a todo el mundo) es alentador. Y menciono lo del feminismo, porque he leído algunos comentarios donde se repite la misma cantaleta de siempre: Cenicienta debió haber echado a sus otra familia por si sola, hubiese asumido el control de la casa por si misma, no debió necesitar de un principe para vivir y bla bla bla…. puro gre gre para decir Gregorio… en fondo todas deseamos ser tratadas como princesas, ser amadas y ser respetadas por el compañero con quien nos toca convivir, y esto requiere coraje (no tozudez) para enfrentar las diferencias, y paciencia (no tontura…ojo) para sobrellevarlas… de ambas partes.
Kenneth Branagh lleva la batuta en la dirección de un film que no tiene huecos por ninguna parte, desde el cast impecable, hasta una dirección de arte que deja sin aliento: los salones de palacio, la mansión de Cenicienta, los prados, el puerto y por supuesto un nivel de vestuario alucinante, donde incluso las hermanastras se pueden ver atractivas en sus ajustados corsets (por cierto… no tienen nada de feas las hermanastras pero siguen igual de insoportables)… y tengo que decirlo: la carroza-calabaza es simplemente espectacular con sus efectos de transformación!
Destaco el desarrollo de la tierna relación padre-hijo entre el Rey y el príncipe (Derek Jacobi y Richard Madden) y la espeluznante y conspiradora madrastra interpretada por la inigualable Cate Blanchett que junto con Stellan Skarsgard dan el toque siniestro. Cenicienta, es la delicada Lily James y es perfecta, parece sacada del cuento original, pasitos delicados y vocecita tierna. La fabulosa Hada Madrina es otra inigualable: Helena Bonhan-Carter.
Difícil es resumir todo el cúmulo de sentimientos que me inspiró esta película: un retorno a la inocencia y a la belleza de creer en los cuentos de hadas como los de antes, fue delicioso ver como un chico aun puede invitar a una chica a visitar un jardín secreto, sin que esto signifique arrancarse la ropa, sino que la visita sea simplemente para sentarse en un columpio y enamorarse a la luz de la luna. Lindo sueño no?... pero como siempre, las campanadas de la realidad se encargan de despertarnos bruscamente.
Gracias Disney, menos mal soñar no cuesta nada.